miércoles, 27 de mayo de 2009

PENTECOSTÉS: ANUNCIO DEL AMOR DE DIOS



INTRODUCCIÓN

La celebración de la fiesta de Pentecostés nos invita a ponernos en actitud de acogida y disponibilidad para que el Espíritu Santo realice en la Iglesia de hoy la acción de iluminar, animar y enviar que realizó en los apóstoles y la primitiva Iglesia.

Como nosotros hoy, también ellos se sentían confusos, impotentes, débiles y pecadores.
¡Cómo iban a continuar la misión salvadora de Jesús en un ambiente y un medio religioso, cultural y social tan hostil al Evangelio, hasta el punto de que había provocado la condena y muerte en la cruz de Jesús, el Maestro y Mesías! Ellos creían en Jesús Resucitado y le reconocían presente en medio de ellos, pero se sentían temerosos y se mantenían recluidos y refugiados entre ellos mismos (cf. Jn 20,19).

Es entonces cuando se produce un hecho inesperado: «se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en diferentes lenguas» (Hch 2,41). De este modo, la primera Iglesia inicia su andadura en el mundo, en la vida pública. Abre las puertas y comienza a proclamar la buena noticia de Jesús el Nazareno, muerto por los hombres pero resucitado por Dios.

VER

Según el diccionario, Anunciar es “Dar noticia o aviso de algo; publicar, proclamar, hacer saber.”
Y a la hora de anunciar algo, se puede hacer de un modo explícito, mediante palabras, o bien
implícito, mediante imágenes, obras, etc. Si nos detenemos a pensar, comprobamos que nuestra
vida está llena de anuncios: en la televisión, en la radio, en periódicos y revistas, en los buzones
de casa, en vallas publicitarias...¿Por qué son así? ¿Por qué viven de esa manera?

¿Qué es o quién es el que los inspira? ¿Por qué están con nosotros?

JUZGAR:
Pues «todo el que invoca el nombre del Señor se salvará». Ahora bien, ¿cómo van a invocarlo, si no creen en él?; ¿cómo van a creer, si no oyen hablar de él?; y ¿cómo van a oír sin alguien que proclame?; y ¿cómo van a proclamar si no los envían? Lo dice la Escritura: «¡Qué hermosos son los pies de los que anuncian el Evangelio!».Rom 10, 14-15
¿Vivo mi fe de tal modo que mi estilo de vida es un “anuncio” para otros, les cuestiona?
¿Cómo cultivo la unidad de fe-vida-misión? ¿Qué medios de tipo formativo, de cultivo de la espiritualidad y de vida comunitaria empleo para ello?


VER VIDEO

ACTUAR:
¿Me siento enviado por el Espíritu Santo, corresponsable en la misión de anunciar la Buena Noticia?
¿Formo parte de algún Movimiento o Asociación eclesial, o vivo mi fe “por libre”? ¿Por qué?
¿Qué ventajas y qué inconvenientes descubro en los Movimientos?
En mi situación actual: ¿CÓMO anuncio el Evangelio; CUÁNDO lo anuncio; DÓNDE lo anuncio;
POR QUÉ lo anuncio; QUÉ DIFICULTADES encuentro; QUÉ NECESITO CUIDAR o reforzar para mejorar
el anuncio?

martes, 26 de mayo de 2009

ORACION AL ESPIRITU SANTO

VIGILIA DE PENTECOSTES

Los cincuenta días pascuales y las fiestas de la Ascensión y Pentecostés, forman una unidad. No son fiestas aisladas de acontecimientos ocurridos en el tiempo, son parte de un solo y único misterio. La vigilia de pentecostés es una fiesta pascual y del Espíritu Santo. Por eso te invitamos para que tu también vivas tu propia vigilia, solo tienes que hacer clic acá.
Que el espiritu de Dios nuestro señor acompañe sus vidas y proyectos.